“También esto pasará. Pero nos queda el placer de la memoria de lo vivido, en nuestra vida y en la de los grandes artistas, así como el placer de la lectura, que es vida leída –y también vivida.”
La anticipación decadente y el duelo
Baumgartner e Historias de fantasmas son dos estupendos libros sobre la despedida y la memoria que permiten –además del gozo de la lectura—reflexionar sobre la fragilidad de la vida y la fortaleza del recuerdo”.
Sucesos culturales 1988-2024
“La recopilación que nos propone Sucesos culturales 1988-2024 es muy valiosa para continuar el debate sobre políticas culturales en México”.
Vivian Gornick y Arunhdati Roy
“Vivian Gornick y Arundhati Roy, una judía neoyorquina y una cristiana siria en la India son dos grandes escritoras. Otto Kernberg y Eduardo Subirats son dos esclarecedores. Vale la pena leer a los cuatro”.
Seis miradas sobre Borges
“Es loable que Alberto Manguel haya rescatado estos cinco ensayos publicados largo tiempo atrás, porque nos permiten regresar, con renovada admiración, al escritor infinito: Jorge Luis Borges”.
El lado oscuro de Saint-Exupéry
Saint-Exupéry ‘fue un arcángel entre el cielo y la tierra, entre las estrellas, en esa noche donde, perdido en el espacio, sin saber qué luces eran las de la tierra, tuvo que elegir entre los planetas, habiendo perdido el suyo’”.
Fernando Pessoa y Ramón López Velarde
“Fernando Pessoa y Ramón López Velarde: dos poetas unidos por ser Géminis y haber nacido casi el mismo día del mismo año. Hoy los recordamos con agradecimiento y los releemos”.
Sobre la ceguera
“La enorme diferencia entre Saramago y Toscana es que el novelista mexicano no califica moralmente, sólo describe. Lo hace con imaginación y una prosa impecable y precisa, sin la sabiduría tipo Coelho que Saramago usa en sus últimas novelas”.
Inés Arredondo y Elena Garro
“El monumental libro Borges, escrito por Adolfo Bioy Casares, es un registro minucioso de las cenas cotidianas y las pláticas que tuvieron ambos escritores. Bioy fue amante de Garro, después de la ruptura con Paz, lo que sería intrascendente, pero…”
Recordando a Juan Rulfo
“Juan Rulfo dosificaba sus intervenciones. Usaba frases cortas, sus gestos eran parcos. No necesitaba hacer más. Lo cubría una poderosa aura hecha con sólo dos libros esenciales, como la de Homero”.
