âUna pinta en Marsella consignada en redes francesas: âPrimero el genocidio de Gaza. Ahora el del LĂbano. Mañana el de IrĂĄn. ÂżY luego?â
CAMINO SIN ORILLAS
âPensar en un camino sin orillas puede ayudarlo para atender el orĂĄculo como lo hacĂan los griegos, nuestros abuelos que estĂĄn de regreso: con entera seriedadâ.
Salinger
âAlgunos comentaristas han afirmado que Salinger convirtiĂł su arte en religiĂłn. Sus acuciosos biĂłgrafos dicen que aquejado de estrĂ©s postraumĂĄtico y en plena bĂșsqueda de sentido y de Dios convirtiĂł la religiĂłn en su arteâ.
El pasado que pudo no haber sido
âEn todo encuentro alguien gana y otro pierde. MĂĄs tarde CortĂ©s perderĂa (exactamente: nunca llegarĂa a tener) su marquesado, y el imperio español se harĂa decadente por una conquista despiadadaâ. âEn todo encuentro alguien gana y otro pierde. MĂĄs tarde CortĂ©s perderĂa (exactamente: nunca llegarĂa a tener) su marquesado, y el imperio español se harĂa decadente por una conquista despiadadaâ.
Cuaderno pautado: Xashaca
âEntonces se dio cuenta: sin saberlo, uno escribe lo que le espera porque a pesar de todo siempre se habla de sĂ. Esa noche rezĂł por Kafka, por Lampedusa, por Rulfo, por Flaubert. TodavĂa no termina. Apenas empezarĂĄ a pedir por Ă©lâ.
Abigael BohĂłrquez, poeta rompehuevos
âTodos lo ayudaron a lograrlo: los que le hicieron bien, los que le hicieron mal y los que lo ignoraron. TambiĂ©n aquellos que ahora, deslumbrados y agradecidos, lo leemosâ.
Nudos y alteridades
âQuienes practican procesos creativos profundos exploran su propia metanoia y pueden alcanzar esa neogĂ©nesis. Quienes le rezan fervientemente a la Virgen Desatanudos tambiĂ©nâ.
Cioran en Tlacuitapa
âEl mundo se comporta de modo tan bizarro que podrĂa ser: un muerto inolvidable cuya presencia ha pasado desapercibida porque en Tlacuitapa toda la gente es muy discreta. PodrĂa serâ.
Salmos ante un auditorio vacĂo
âHarĂĄ una caravana a la nada y volverĂĄ por donde vino. DespuĂ©s el teatro colapsarĂĄ. Lascas crepitantes serĂĄn el Ășltimo sonido que se escuche. Y luego todo volverĂĄ a comenzarâ.
El sentido de la noche
âEs un juego mayĂșsculo: buscar el sentido de las cosas entre acontecimientos que no tienen sentido. Noche, vejez, radicalidad: pueden ser ciertas condiciones de la levedad y el desprendimiento, de creer que sĂ importa y a la vez aceptar que no importaâ.
