El otoño de Otelo

“Después miró por la ventana y contempló a la distancia elefantes que parecían blancas colinas, o al revés. Luego consultó el Libro de los Cambios y leyó el hexagrama 23, La Desintegración. Sonrió ante el oráculo y decidió redoblar su intocable serenidad”.

El mundo cabeza abajo

“He tratado de definir nuestra era bajo la categoría histórico-filosófica Koyaanisqatzi, un concepto hopi que define el proceso terminal de declinar y disolución de la sociedad humana y del cosmos”.

Sobre la ceguera 

“La enorme diferencia entre Saramago y Toscana es que el novelista mexicano no califica moralmente, sólo describe. Lo hace con imaginación y una prosa impecable y precisa, sin la sabiduría tipo Coelho que Saramago usa en sus últimas novelas”.

Invocando a las diosas

“El péndulo regresa al punto de origen. Lo mutilado vuelve pues nunca dejó de estar. Corrección o terminación. Las diosas acuden al tiempo histórico cuando los fracasados dioses masculinos agonizan”.

Inés Arredondo y Elena Garro

“El monumental libro Borges, escrito por Adolfo Bioy Casares, es un registro minucioso de las cenas cotidianas y las pláticas que tuvieron ambos escritores. Bioy fue amante de Garro, después de la ruptura con Paz, lo que sería intrascendente, pero…”

Como un príncipe

“De ahí que recuerde sin saber por qué al poeta burlándose del lenguaje: ‘Si al decir azúcar el mundo se azucara, al decir Râm quedará salvado’. Arrieros somos y en el lenguaje andamos”.

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