“Porque en el mundo de Nallely, hasta el paisaje debe tomar partido. Estas “árbolas” son las mujeres-tronco que sostienen el cielo para el vuelo de las pájaras, aunque peligroso y encarnizado por diez centímetros de territorio, sea al menos posible”.
Sobre Sófocles
“Dos obras maestras, Antígona y Edipo rey, dos obras inmortales que siguen siendo vigentes hoy".
La canción de las hojas
“Los vio venir hacia él avergonzados y cabizbajos, cubriendo con las manos sus partes pudendas. Las manos vueltas hojas, las hojas hechas destierro. La conciencia de sí es una pérdida que se oculta entre las hojas”.
Hamnet
“Sin embargo, no la descalifico por completo.La disfruté y bueno, el espectador juzgará. Leer el libro y ver la película es un doble manjar. ¡Háganlo, queridos lectores de Morfemacero!
Mefisto en Groenlandia / y II
“Todo ello puesto en peligro desde fuera del hegemón estadounidense, el hoy imperio del caos, sino desde su propio interior, una operación de captura del Estado similar a la que realizó el nacionalsocialismo nazi”.
Dos amigos de Hernán Lara Zavala
“Hernán y yo habíamos planeado visitar Alejandría, la ciudad de nuestro amado Cuarteto, donde estuvieron a punto de asesinar a Justine ‘ojos como luciérnagas en la noche’”.
Mefisto en Groenlandia / I
“Groenlandia es un sitio ideal para iniciar el experimento. Tiene una baja población (65,000 habitantes) y una soberanía limitada. Su administración local es débil y no posee ni ejércitos ni élites fuertes. Mefisto y sus poderosos lacayos la quieren”.
Crear nuevos públicos / reflexionar sobre la crítica
“Atardecer en la maquiladora de utopías es un libro referencial en la crítica de arte no sólo oaxaqueña sino general. Su hermenéutica es un sistema referencial penetrante y llamativo, que va más allá del arte plástico y representa un modelo analítico”.
De unos sobre otros
“Perseverancia. Como diría aquél: arriesgándome a no existir, yo prefiero resistir”.
Tres miradas y una revaloración: Fernando García Ponce
“García Brosseau, Sáinz y Lugo consideramos indispensable una profunda revaloración de la obra de Fernando García Ponce. Él y Lilia Carrillo son, quizá, los más puros pintores de la Ruptura, ambos consagrados a la voluntad de la forma que se impuso en sus deslumbrantes cuadros”.
