Breviario intempestivo

“El arte genuino deslumbra y ciega, con-mueve y perturba, hace ver la verdad. En cambio el arte de efectos sólo complace y tranquiliza, reitera las certidumbres banales y los lugares comunes, oculta la verdad”.

El coito del agua

“Recuerde: juguetear con ella media hora, besos y caricias sin agotarse. Nada genital en ese tiempo. Y después prologar el coito cesando todo movimiento. El universo nace de la cópula”.

El otoño de Otelo

“Después miró por la ventana y contempló a la distancia elefantes que parecían blancas colinas, o al revés. Luego consultó el Libro de los Cambios y leyó el hexagrama 23, La Desintegración. Sonrió ante el oráculo y decidió redoblar su intocable serenidad”.

Invocando a las diosas

“El péndulo regresa al punto de origen. Lo mutilado vuelve pues nunca dejó de estar. Corrección o terminación. Las diosas acuden al tiempo histórico cuando los fracasados dioses masculinos agonizan”.

Como un príncipe

“De ahí que recuerde sin saber por qué al poeta burlándose del lenguaje: ‘Si al decir azúcar el mundo se azucara, al decir Râm quedará salvado’. Arrieros somos y en el lenguaje andamos”.

El otoño entre las hojas

“Lo discutía con autoridad apasionada, con juegos lúcidos del lenguaje, para ella un instrumento de relación: todo con todo, curiosa y atenta, indagante, observando al otro, así fuera para conocerse a sí misma también”.

Príncipe de Lampedusa

“Su reconciliación entre la vida y la muerte fueron El Gatopardo y El profesor y la sirena, obras que lo dispusieron para entender la existencia tenida y establecer la memoria que la superaba”.

Lo sin origen

La meditación revela los patrones emocionales mecánicos con los que la mente actúa y permite librarse de ellos: se descubre la no-reacción, un poderoso instrumento de autocontrol y serenidad. Surge la respuesta consciente en lugar del automatismo sentimental y subjetivo.

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