Vivian Gornick y Arunhdati Roy 

El laberinto del mundo

José Antonio Lugo

1. Las relaciones entre hijas y madres

    Las relaciones entre hijos y padres (Telémaco/Ulises; Hamlet/el fantasma de su padre) han sido un gran tema de la literatura. También las relaciones entre hijas y padres (Antígona/Edipo). Quizá menos analizadas sean las relaciones entre hijas y madres. Dos novelas contemporáneas lo ilustran a la perfección.

    2. Apegos feroces, de Vivian Gornick

      Si exploramos las relaciones entre hijas y madres, esta estupenda novela de Vivian Gornick nos muestra la relación amor/odio entre una hija y su mamá. La hija no tolera a su madre; no soporta que no tenga confianza en ella y anticipe sus fracasos amorosos (y más aún, que sea certera: sus amores se convierten en las catástrofes anunciadas por su madre). No la soporta, pero la ama y no puede vivir sin ella.

      En El fin de la novela de amor (Sexto piso, 2022), Gornick afirma: “Desde Edipo hasta Freud, nuestra idea de la lucha por estar en el mundo ha adquirido su talante del conflicto entre padres e hijos, una historia de violencia y apremio que durante siglos ha avivado el imaginativo acto de la descripción del ser”. En el caso de hijas y madres, hay una relación de amor/odio.

      En The inseparable nature of love and agression, clinical and theoretical perspectives, del psicoanalista austriaco Otto Kernberg -formado en Chile, por cierto, al venir de una familia judía perseguida por los nazis-, el autor describe la inseparable dualidad entre el amor y la agresión. No hay amor verdadero sin una dosis de agresión implícita, afirma. Un libro clásico del psicoanálisis, que apunta a la relación de Apegos feroces, exquisito oxímoron.   

      3. Arundathi Roy

        Otro oxímoron -la unión de dos conceptos contradictorios- es la novela El refugio y la tormenta, de esta novelista india, nacida en 1959.

        Para analizar esta obra, debemos primero revisar la novela, ganadora del premio Booker, que la llevó a la fama: El dios de las pequeñas cosas (1997). Esta obra describe la educación sentimental de dos gemelos, Estha y Rahel, y de su prima Sophie. Estha es violentado sexualmente por el vendedor de limonadas del cine -la gran diversión de los chicos en la India-. Estha tiene una suerte de autismo, mientras que Rahel es observadora y tiene los ojos puestos en su mamá -Ammu-. Sophie muere en un accidente. Todo bajo el amparo del dios de la pérdida, el dios de las pequeñas cosas que da título a la novela. Mosaico de la India en los años ochenta, nos describe el paisaje social y el microcosmos familiar.

        Acaba de aparecer la más reciente novela de Arundathi, El refugio y la tormenta, que parte de una premisa: “Dejé a mi madre no porque no la quisiera, sino para poder seguir queriéndola”. En este ejercicio de autoficción, la autora habla de su madre -su refugio y su tormenta-, insoportable pero al mismo tiempo amada y admirada por su hija. Esa madre autoritaria expulsa a su hija -o ella huye-. Se convierte en guionista y luego en una escritora famosa -por El dios de las pequeñas cosas-. La novela cuenta su periplo, la muerte de la madre (Mary Roy 07-11-1933 / 01-09-2022) y cómo Arundathi, desde niña inconforme, siempre dispuesta a abandonar aquello que dejó de ser fértil -Kerala, su ciudad natal; el amante/marido, lo que sea que se haya secado-, se ha convertido, hoy, en una activista política -en contra de Narendra Modi, a quien acusa de ser un asesino desde sus inicios en la vida política, en favor de Palestina y contra el genocidio en Gaza-. 

        Una activista incómoda, como lo es en Polonia la Premio Nobel de Literatura Olga Tocarczuk. Como afirma Eduardo Subirats en El intelectual, esa obscena ausencia (de próxima aparición en El tapiz del unicornio), se le permite opinar a un artista o a un académico sobre algún tema circunscrito, pero si se atreve a salir de esa parcela para analizar o debatir otros temas dizque ajenos al ámbito de su competencia, lo hacen carnitas. 

        Vivian Gornick y Arundathi Roy, una judía neoyorquina y una cristiana siria en la India son dos grandes escritoras. Otto Kernberg y Eduardo Subirats son dos esclarecedores. Vale la pena leer a los cuatro. 

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