“Secuencialidad. ¿Siempre habrá monjes taoístas peregrinos así entre nosotros? Sonrío al pensarlo y escucho a mi amigo con fraterna, amorosa atención: la vida, instrucciones de uso”.
Breviario intempestivo
“El arte genuino deslumbra y ciega, con-mueve y perturba, hace ver la verdad. En cambio el arte de efectos sólo complace y tranquiliza, reitera las certidumbres banales y los lugares comunes, oculta la verdad”.
El coito del agua
“Recuerde: juguetear con ella media hora, besos y caricias sin agotarse. Nada genital en ese tiempo. Y después prologar el coito cesando todo movimiento. El universo nace de la cópula”.
16 de junio de 1904
"La metaliteratura es la literatura basada en la propia literatura. Hernán Lara Zavala era un lector apasionado de Joyce y le dedicó uno de sus cuentos. En él narra los primeros encuentros entre James y Nora”.
El otoño de Otelo
“Después miró por la ventana y contempló a la distancia elefantes que parecían blancas colinas, o al revés. Luego consultó el Libro de los Cambios y leyó el hexagrama 23, La Desintegración. Sonrió ante el oráculo y decidió redoblar su intocable serenidad”.
Tratando con don Cusa
“Pero esa tarde dilatada, viéndose caer al sol delante del amplio valle metafísico de Rulfiana, fue el gigantesco sobrino quien cerró la negociación”.
Siegrid Wiese: Numinosa
“Como si una cuarta dimensión conceptual se agregara a las otras tres sobre la ubicación de Dios/Diosa: donde uno estando no está”.
Invocando a las diosas
“El péndulo regresa al punto de origen. Lo mutilado vuelve pues nunca dejó de estar. Corrección o terminación. Las diosas acuden al tiempo histórico cuando los fracasados dioses masculinos agonizan”.
Inés Arredondo y Elena Garro
“El monumental libro Borges, escrito por Adolfo Bioy Casares, es un registro minucioso de las cenas cotidianas y las pláticas que tuvieron ambos escritores. Bioy fue amante de Garro, después de la ruptura con Paz, lo que sería intrascendente, pero…”
Como un príncipe
“De ahí que recuerde sin saber por qué al poeta burlándose del lenguaje: ‘Si al decir azúcar el mundo se azucara, al decir Râm quedará salvado’. Arrieros somos y en el lenguaje andamos”.
