“La lectura de las obras de teatro de Juan García Ponce importa menos como una curiosidad de adeptos que como una revelación que acrecienta la complicidad del lector con su creación literaria”.
El periodismo de la Tía Teté
“La paradoja es alarmante: aliarse a los poderes oscuros no protege a sus aliados, sino que los coloca como la primera línea de posibles bajas”.
Cuerpo desollado. ¿Para qué la carne si mi espíritu es libre?
“Valiente eres Araceli por desollarte, por dejarte viva la carne y caminando con más fuerza que nunca. Así, nos dejas lamiéndonos la piel como animales hambrientos de verdad”.
Siegrid Wiese: Numinosa
“Como si una cuarta dimensión conceptual se agregara a las otras tres sobre la ubicación de Dios/Diosa: donde uno estando no está”.
Cuaderno pautado: Xashaca
“Entonces se dio cuenta: sin saberlo, uno escribe lo que le espera porque a pesar de todo siempre se habla de sí. Esa noche rezó por Kafka, por Lampedusa, por Rulfo, por Flaubert. Todavía no termina. Apenas empezará a pedir por él”.
Lobo Antunes y Saramago
“Mi querida amiga Verónica González Laporte ---que vive en Lisboa--- me anuncia que irá al funeral de Lobo Antunes en el famoso recinto. Le pedí que le llevara al Maestro una flor, de parte de un lector mexicano. ¡Salve, maestro!”
Las pájaras
“Porque en el mundo de Nallely, hasta el paisaje debe tomar partido. Estas “árbolas” son las mujeres-tronco que sostienen el cielo para el vuelo de las pájaras, aunque peligroso y encarnizado por diez centímetros de territorio, sea al menos posible”.
Robert Valerio: abrir perspectivas de especulación
“Valerio lo dice claro en su obra: ‘A lo largo de este libro, mi intención ha sido más que establecer conclusiones firmes, abrir perspectivas de especulación’. Socrático hasta el final. Esa frase resuena en mis oídos como si dijera ‘yo sólo sé que no sé nada’”.
Regionalismo y exterioridad en el arte de Oaxaca
“Las piezas que componen el panorama del arte mexicano en la primera mitad del siglo XX van ocupando un lugar necesario y sobreponiéndose a la retórica caduca del periodo en que surgieron, para definirse por sus cualidades y defectos reales, no por los que le confirió una crítica interesada en aspectos no artísticos”.
Luz y Pigmento: arte de Oaxaca en París
“Al manejar la espátula, al escoger papel japonés o de Nepal, con el paladeo de formas imprecisas, las artistas dieron vida a figuras inanimadas. En la complicidad del silencio, apareció la voz de la expresividad. Y ahora en los sitios, paisajes y seres de los cuadros se asoma un aire placentero: tal vez un estado de comunión”.
