Adriano, Antinoo, Yourcenar

“El emperador Adriano encuentra, en su edad madura, en el joven bitinio Antinoo, un instante de felicidad. El efebo muere ahogado en el Nilo. Adriano lo convierte en Dios. Se inicia así su representación iconográfica en monedas y esculturas. Antinoo se convierte en símbolo de la belleza masculina, adornado por el esplendor de la muerte temprana”.

La epifanía de Hermógenes

“Alentado por la novela póstuma Bouvard y Pécuchet de Gustave Flaubert, Fernando Solana emprende la escritura de un texto híbrido y erudito que hila el encuentro de la ciudad de Oaxaca con sus cronistas, historiadores y críticos, con personajes imaginarios, echando mano de un tono sarcástico”.

Abreviando lo disuelto

“La segunda transición operativa es distinta: del conocimiento al dolor, primero, del dolor a la comprensión, después. De ahí que la inteligencia verdadera sea la facultad que se abstiene, la que nos permite desmontar los tantos montajes que nos infectan, nos intimidan y nos enajenan. La inteligencia es decir no”.

Nosotros, los enfermos

“La salud consiste en la capacidad orgánica para transformar y dar sentido a toda información nueva, adaptarse a una realidad en transformación constante, sea un virus, una atmósfera física o una circunstancia emocional”.

Abreviaciones

“La originalidad consiste en un movimiento de dos sentidos: ir al origen de las cosas y regresar a las actuales. Pero cambiar arbitrariamente el orden de un poema fundacional o ‘engordar’ (en término tan infeliz se ve la involuntaria confesión del resultado) un cuento canónico, cuyos tantos sentidos y niveles de significado están presentes y ausentes a la vez (…) no es necesario”.

Literatura japonesa: cuatro ases y un jóker

El emperador Hirohito, antes del final de la Segunda Guerra Mundial, enviaba a los jóvenes japoneses al suicidio en aviones kamikaze. Para cualquiera de esos jóvenes, esa muerte era un honor, porque lo era servir al Emperador. Pero el máximo líder acepta, al rendirse Japón, que no es un Dios. Mishima lo vive como una traición infinita. Tratando de recuperar las raíces pérdidas de la tradición nipona, crea un grupo paramilitar, el Takenokai. El 25 de noviembre de 1970 toman el Palacio, apresan al general y Mishima lanza un discurso a la multitud reunida. No lo escuchan por el ruido de los helicópteros. Entra y comete seppuku; su discípulo Morita erra el golpe definitivo en el cuello. Tiene que ser Hiroyasu Koga el que termine el trabajo. Ese mismo día, en la mañana, Mishima había mandado a su editor el último tomo de su tetralogía El mar de la tranquilidad.

Primera persona

“Yo digo agua y los demás escuchan hielo. Yo digo hielo y nadie me hace caso. Yo creo que mi sexo es un cordón de plata que se enreda en las trampas del deseo. Yo sé que muy temprano empecé a preguntar el nombre de las cosas y que entonces mi madre dejó de llevarme con ella los luminosos sábados al mercado”.

 Maten al maestro

“Lo pequeño siempre tiene que ver con lo grande. Así que este hombre entendió el alcance del impertinente y atrevido mensajero. Su parte budiátrica le dio las gracias en su fuero interno y rechazó el profesoral escarmiento de disminuirle la calificación”.

Flaubert y su metaliteratura

“Madame Arnoux le dice a Fréderick: ‘Hubiera querido hacerlo feliz’. En ese tiempo verbal, el ‘hubiera querido’, se resume toda la melancolía de Flaubert, quien en una carta le dirá a Louise Colet: ‘Sólo soy un lagarto de la literatura, acostado todo el día bajo el sol de lo bello’.”

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