“Mientras 123 millones de televidentes presenciaban el SupertazĂłn y la prensa occidental mainstream se volcaba en una monumental cobertura mediática plagada de desmesuras y frivolidades, Israel lanzĂł una campaña sobre Rafá y matĂł a casi 50 palestinos. Un dĂa antes habĂa asesinado 65 y al dĂa siguiente aniquilarĂa otros más”.
La correspondencia de Flaubert (1862-1868)
“He sido remero en el Nilo, conductor en Roma en los tiempos de las guerras pĂşnicas, retĂłrico griego en Suburre, donde me devoraban las chinches. MorĂ, en la cruzada, por haber comido demasiadas uvas en la playa de Siria. Fui pirata y monje, saltimbanqui y cochero. Quizá emperador de Oriente, tambiĂ©n”. Gustave Flaubert.
Por mi raza hablará… ÂżtodavĂa?
“No tratarĂ© de usurpar el sitio de Vasconcelos como creador de lemas, pero sĂ planteĂł la necesidad de renovar la divisa universitaria para adecuar los avances que la instituciĂłn ha tenido en sus ciento tres años de existencia. La universidad ha aportado a MĂ©xico y al mundo grandes logros cientĂficos y culturales. Su lema debiera reflejar esa aportaciĂłn”.
Contarnos otra historia. Una bilogĂa de Alberto Vital
“Con la bilogĂa de Santiago, construida tambiĂ©n mediante una brillante recreaciĂłn posmoderna del lenguaje de la Ă©poca, casi premoderno, Alberto Vital nos entrega otra mirada desde los ya lejanos tiempos de la colisiĂłn trasatlántica, otra reflexiĂłn desde la historia que nos ayuda a mirarla como posibilidad más que como vaticinio”.
Impermanencia, dolor, no identidad
“No tenĂa dinero y debiĂł regresar al teatro del sexo. Esa noche la torturaban los tacones. Pasaban veloces los autos delante de ella y el solitario viento callejero levantaba remolinos y papeles cuando un auto se detuvo a su lado. Beatriz leyĂł sus caracterĂsticas, virtud de la experiencia: rico, refinadamente perverso, anĂłnimo. SubiĂł a Ă©l”.
La correspondencia de Flaubert (1854-1861)
“Es una canallada. Aparezco como un hombre insensible, avaro, en suma, un imbĂ©cil sombrĂo. Eso es lo que uno gana por acostarse con las musas. Por otra parte, quĂ© tonterĂa poner a la literatura al servicio de las pasiones, quĂ© tristes obras nacen de ello”.
Las cartas
“Quizá sea hora de reivindicar el derecho al tiempo, a recuperar el goce de la espera y sus sueños, a revivir el placer de encontrarnos a nosotros mismos frente a una página de papel en blanco en la que volcar lo que somos y que todavĂa podemos llegar a ser, a volver a ser personas y no simples avatares”.
La oposiciĂłn moralmente indispensable
“Urge una oposiciĂłn moralmente sana, que balancee el panorama electoral de MĂ©xico y equilibre con ejemplos de integridad las opciones polĂticas en la repĂşblica. Una oposiciĂłn con postura Ă©tica, cuya impugnaciĂłn al gobierno sea racional. Una oposiciĂłn con ideologĂa definida asĂ sea de derecha y conservadora, que no estĂ© dispuesta a brincar al bando de la “izquierda” sĂłlo para conservar puestos de poder”.
El destino en Languedoc
“Ya no llueve. Ahora hay una irradiaciĂłn que calcina esa sorpresa mortal que dura un instante, como calcina el cuerpo que Bruno abandona con un sofoco para dejar desamarrada la vida tras de sĂ”.
La correspondencia de Flaubert (1850-1853)
“¡No llores! Por debajo de la vida, por debajo de la felicidad, hay algo azul e incandescente, un gran cielo inalterable y sutil donde los rayos que nos llegan son suficientes para animar mundos enteros”. Gustav Flaubert.
