“Existen dos modos de alcanzar la riqueza: acumular todo lo que se pueda o reducir libre y drásticamente la necesidad. La contrautopía sólo es una constancia: diga Hayek lo que diga, sí hay tal lugar”.
Del silencio interior
“La burbujeante energía histérica del ego se ha dispersado y todavía no actúa una fuerza proveniente del yo que alivie esa noche oscura del alma. El veneno se cura con el veneno: meditando”.
Las reglas de la ilusión
“La luna, pálida puerta de la felicidad, escudriñó más tarde los corredores vacíos de la casa. Vistió de discretos brillos el cuerpo yacente del poeta e iluminó un papel junto a su mano que tenía escrita una palabra”.
Descontando cualidades
“Volvió a irritarse un poco antes de quedar dormido: él tan ocupado en la percepción directa, pues quien ama a Dios no debe esperar que Dios le corresponda, y el cretino de No Sepuede perturbándolo con su manual oficinesco de materialismo vulgar”.
El fuego y la escritura
“No se escribe entonces para expresarse sino para construir/deconstruir al ser, para averiguar los profundos sentidos ---no todos, nunca todos--- de esta oscura desbandada que acaba siendo nuestro existir”.
Con él a mi lado
“Terapéuticas así no funcionan de otra manera: el guía deberá viajar antes por el territorio de la transformación. Así entonces el singular filósofo budiatra muestra el camino que él mismo recorrió. Arrieros somos y en Schopenhauer andamos. Cómo no”.
Wittgenstein, el jardinero
“Toda persona es un huésped de la vida que mediante el lenguaje comprende o ignora la hospitalidad recibida. Y dado que pensar es agradecer, la única legitimación existencial radica en comprender agradecidos que no sabemos ni el porqué ni el para qué de este misterioso alojamiento temporal”.
Dos estampas navideñas
“Miro tres estrellas brillantes a punto de evaporarse entre la pálida aurora. Escucho de nuevo los trinos aéreos. Me pregunto si alguna navidad comprenderé la lengua de los pájaros, su gaya lengua, su canción. Hasta ahora son recuerdos y palabras, sentimientos y palabras, meros anhelos sobre la verdad”.
Bergasse 19
“Si todo inconsciente quiere ser acontecimiento, según una de las célebres afirmaciones del legendario habitante de Bergasse 19, aquel apartamento vienés donde estuvo el el diván psicoanalítico más importante de la historia moderna, todavía hoy seguimos debatiendo a Sigmund Freud”.
Garfios de mimbre
“Durante este tiempo he aprendido otro juego. Es íntimo y parsimonioso, yo llevo las cuentas de mis propias apuestas, una parte mía es roja y la otra azul. Ahora soy cuatro, ya no uno. Y es nuestro privilegio podernos decir: la vida comienza mañana”.
