“El modesto mensajero que llegó a mí nunca empleó el pronombre personal “yo” durante los episodios de nuestro trato. Parecería una costumbre natural entre aquellos quienes van hacia la realización espiritual. Ese misterio tremendo que llamamos realidad”.
Bacon duerme con El Greco
“---No puedo decirle si la tuve, señor director, y no sé si la repita ---contestó el pintor. Un parloteo llegó hasta ellos. Bacon no escuchó la respuesta del director.”
Esa destreza del abandono
“Antes de sucumbir al sueño el hombre vuelve a preguntarse por la muerte, la vejez y la enfermedad. Como Terencio, luego Quevedo y después Marx, se dice a sí mismo: ‘Nada humano me es ajeno’, y muy pronto comienza a roncar”.
Tantos santos adorados
“El mismo Guénon enseña que el tránsito de un ciclo a otro no puede cumplirse más que en la oscuridad. “Es preciso que haya escándalo ---advierte el Evangelio---, pero ¡ay de aquel por quien llega el escándalo!”
El hombre entre la multitud
“Al fin el hombre comprende. Habrá sido el sendero orgánico que contempla, habrá sido la perseverancia de tanto tiempo. El secreto está localizado en el secreto. Deberá encontrar una organización secreta que quiera contratarlo por su saber”.
Francisco o la polifonía de la revelación
“El poeta ya no conoció esta hermosa carta del papa. De haberla leído sabría que aquellas dudas, como las suyas, por fin quedaron resueltas: tal es la gracia del Espíritu en la literatura”.
Cinco intenciones
“Un viernes para lograr la felicidad. Viernes, día de Venus. Puede ser. Aunque quizá resulte igualmente práctico esforzarse por otra cosa como la ataraxia, la ausencia de complicación”.
Divagación sobre los gatos
“Los perros ladran y los gatos maúllan. Los perros mueven la cola y los gatos ronronean. En un bestiario fantástico del medioevo se menciona a un animal producto de la cruza de un perro con un gato”.
En la alta fantasía
“Son las visiones polimorfas de los ojos y del alma en una superficie igual y siempre diferente, como las dunas que empuja el viento del desierto”.
Las buenas maestras
“Algunas putas son buenas maestras y, como Goldie, a muchas de ellas su difícil oficio las vuelve santificadamente sabias, generosamente humanas. Agudas, perspicaces. Y buenas escritoras también”.
