Imaginando a un cordero

“La suya había rodado cercenada por un león que en el fondo no le importaba. Y salvando las distracciones etílicas y los vicios putañeros, esa mañana nos propuso sin decirlo un subtexto que quedó en la formaica jaspeada de la mesa del café”.

Del sí al no

“Por igual, observa Elémire Zolla, el santo y el animal no comentan, no juzgan. Negaciones que afirman, afirmaciones que niegan. Un sí que nos pierde, un no que nos encuentra”.

Diario de Gaza VII

“Recientemente apareció una pinta en un muro parisino: ‘Antisionismo no es antisemitismo, pero los pavorosos crímenes israelíes ya lo han convertido en algo igual’. Se entiende por qué.

El método de un poeta

“En su poética Rilke escribió: ‘Lo aprendo diariamente, lo aprendo en medio de dolores a los que estoy agradecido’. El principio del placer fue opuesto al método que el poeta construyó para sí mismo. Un vehículo para comprender su vida y alcanzar después la otra orilla”.

La escritura invisible

“Sólo moviéndose contra la inercia, haciendo nada más por el valor de hacer. Buscando sustancias en esta época de tantas sombras y superficialidades teconobrillantes (“a plena luz caminamos a ciegas”), tan energéticamente crepusculares como si siempre fueran a durar”.

De los trazos y las fugitivas voces

“Las palabras, dirá el poeta Aben Jaldún, son los moldes en los cuales se introducen las ideas. Así escribo que me veo escribir que estoy escribiendo. Salvador Elizondo lo escribió años atrás y a su lado se sentó el espíritu. Dios es escritura”.

La vida simple

“El modesto mensajero que llegó a mí nunca empleó el pronombre personal “yo” durante los episodios de nuestro trato. Parecería una costumbre natural entre aquellos quienes van hacia la realización espiritual. Ese misterio tremendo que llamamos realidad”.

Esa destreza del abandono

“Antes de sucumbir al sueño el hombre vuelve a preguntarse por la muerte, la vejez y la enfermedad. Como Terencio, luego Quevedo y después Marx, se dice a sí mismo: ‘Nada humano me es ajeno’, y muy pronto comienza a roncar”.

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