“Veintiséis años después de su intempestiva publicación, las ocho miradas de este coloquio han sido un acercamiento a Atardecer en la maquiladora de utopías de Robert Valerio, un libro que admite adjetivos de magnitud por tratarse de una obra inesperada y singular, genial por momentos”.
Personas no humanas
“Mientras leo este texto a Jonás, mi perro de raza solovino, me contempla con una cortés y cariñosa indiferencia. Luego se echa en posición de esfinge y se queda mirando al vacío. Ha retornado a sí mismo”.
Cantos de la vejez (Fragmento)
“La conclusión de Schopenhauer es simple: ‘Se debe envejecer de una forma elegante, lo demás viene dado’. La vejez o un arte de la persona, del ser en el tiempo, del existir en el mundo en tanto voluntad o representación”.
Nuestro sennin
“Algunas lecturas me han hecho saber que el género del ensayo está emparentado con la palabra gustus, que significa cata, gustación o probadura, y designa además aquella arriesgada tarea que antaño se cumplía”.
Estación Eutanasia
“La autonomía personal para enfrentar el dolor, la enfermedad y la muerte como partes integrales de la vida personal. El rechazo a sufrir la administración externa (médica y aun familiar) de la propia intimidad”.
Del tiempo oscuro que la inteligencia vuelve luminoso
“Sólo existe lo que se nombra con verdad. En A plena luz caminamos a ciegas Eduardo Subirats lo ha nombrado. Todo esclarecimiento es el comienzo de la metamorfosis. De la salvación”.
Nuestra Señora del Potala
“Una consignación que debe leerse sobre todo como una Ilíada-Odisea en la que resuenan ecos de El Quijote, con una nueva temática cuya materia narrativa es lo físico y lo espiritual, la acción y la contemplación”.
La guerra de las reinas
“Así que al hablar de lo secundario, las barbininfetas, se mienta lo principal: cómo los tiempos ya son otros y la inseguridad campea en ellos. No hay lugar donde la historia no toque las puertas y en algunos la desencaje”.
Lo que se hace creer
“Un trabajo tanto interno como externo para reconstruir individualmente aquello que se ha perdido: el centro espiritual. Quienes consiguen esta depuración son llamados ‘los que se mueven a voluntad’”.
Instantáneas en la playa
“Lo que hoy está mañana se habrá ido, pero no el mar, que seguirá palpitando. Unos van, otros vienen, de ahí la amable o ruda indiferencia de los oriundos para con los visitantes. Y el mar, cuyo color cambia igual que sus rizos, sus golpes y sus ondas, siempre distintos, siempre igual”.
