“Si las viejas virtudes, las antiguas palabras honrosas como la dignidad, la vergüenza y la decencia tuvieran todavía algún sentido, este malhadado gobernador debiera renunciar o cuando menos pedir licencia. Eso no ocurrirá por sí mismo”.
De la antipolítica y sus catástrofes: Oaxaca
La política es el arte de lo posible. La antipolítica es lo contrario: las crecientes catástrofes de esta sinrazón.
