“Secuencialidad. ¿Siempre habrá monjes taoístas peregrinos así entre nosotros? Sonrío al pensarlo y escucho a mi amigo con fraterna, amorosa atención: la vida, instrucciones de uso”.
La dama del kimono
“El santuario vecino duerme porque abrirá temprano para quienes irán a dar voces y palmadas y tocar un cascabel para despertar a los dioses. Agua, piedra y madera. El estanque canta detrás de la galería del hotel con su cascada hembra derramándose inclinada en los modales de las mujeres japonesas que caminan mirando al suelo: la docilidad”.
