“Recientemente apareció una pinta en un muro parisino: ‘Antisionismo no es antisemitismo, pero los pavorosos crímenes israelíes ya lo han convertido en algo igual’. Se entiende por qué.
El orden del caos
“Soporta y abstente. Esa es la máxima estoica. Un mundo que mata a las abejas para producir tequila es un mundo nihilista que va hacia su conclusión”.
La novela de un héroe postergado
“La inquebrantable fidelidad en el amor redime las historias de Miguel y Concha, tanto como a la desdichada pareja imperial. Esta nueva visión de los vencidos (sin perseguir su redención) incita a mirar con empatía a los seres humanos, su actuación en el drama humano, independiente de su cariz monárquico o republicano”.
El método de un poeta
“En su poética Rilke escribió: ‘Lo aprendo diariamente, lo aprendo en medio de dolores a los que estoy agradecido’. El principio del placer fue opuesto al método que el poeta construyó para sí mismo. Un vehículo para comprender su vida y alcanzar después la otra orilla”.
La escritura invisible
“Sólo moviéndose contra la inercia, haciendo nada más por el valor de hacer. Buscando sustancias en esta época de tantas sombras y superficialidades teconobrillantes (“a plena luz caminamos a ciegas”), tan energéticamente crepusculares como si siempre fueran a durar”.
De los trazos y las fugitivas voces
“Las palabras, dirá el poeta Aben Jaldún, son los moldes en los cuales se introducen las ideas. Así escribo que me veo escribir que estoy escribiendo. Salvador Elizondo lo escribió años atrás y a su lado se sentó el espíritu. Dios es escritura”.
La vida simple
“El modesto mensajero que llegó a mí nunca empleó el pronombre personal “yo” durante los episodios de nuestro trato. Parecería una costumbre natural entre aquellos quienes van hacia la realización espiritual. Ese misterio tremendo que llamamos realidad”.
El destino y el laberinto en la novela Péguese mi lengua
“Mosaico o caleidoscopio, los hilos múltiples de estas historias, ensambladas aquí en un conjunto del que el lector sabe bien que sólo le es dado ---como a los participantes de esta obra que fue real--- intuir, nunca asir completamente lo que sucedió”.
Bacon duerme con El Greco
“---No puedo decirle si la tuve, señor director, y no sé si la repita ---contestó el pintor. Un parloteo llegó hasta ellos. Bacon no escuchó la respuesta del director.”
Los personajes de Fernando Solana Olivares
“Creo que a Fernando Solana sus personajes ya no le caben en el tablero de ajedrez. Necesita una cartografía mayor, un tablero de Go, para que tenga espacio para más y más personajes, para más y más novelas inteligentes, profundas y espirituales”.
