“El pensamiento es tiempo ---escribió K unos años antes de morir---. El pensamiento nace de la experiencia, del conocimiento, que son inseparables del tiempo. El tiempo es el enemigo psicológico del hombre. Nuestra acción se basa en el conocimiento y, por lo tanto, en el tiempo; de modo que el hombre siempre es esclavo del pasado”.
Cuerpo monasterio
“No vivimos la vida; la vida nos vive; sus vivencias se marcan en la piel. Al fin ---seres impermanentes--- el cuerpo claudica y todo termina. Así esta oscura desbandada: deja de haber cuerpo, deja de haber mente, deja de haber ser. Hete ahí el canto de Rilke: “¿Quién habla de victorias? Sobreponerse es todo”.
La Payasa principal
“Flores que limpian mientras ando, /agua que limpia mientras ando, /flores que limpian, /agua que limpia. /Porque no tengo saliva, /porque no tengo basura, /porque no rengo polvo, /porque él no tiene /lo que está en el aire, /porque ésta es obra de los ángeles”.
Carta sin sellos
“En el infierno de lo igual, como caracteriza a la época, Byung-Chual Han observa que Eros y depresión (‘una enfermedad narcisista’) son opuestos entre sí. El Eros, el amor, arranca al sujeto de sí mismo y lo conduce fuera, hacia el otro, el otro otro, el otro atópico. En cambio, la depresión hace que se ahogue en sí mismo”.
Ante el final otro comienzo
“Se requeriría de una palabra mucho más fuerte que disfuncional para describir una sociedad donde unos cuantos comen en la mesa mientras que el resto lame lo que cae al suelo: psicótica, sería mucho más acertada”.
Comenzando octubre
“Hay seres cuyas obras y significaciones son favorecidas por la fortuna. Alcanzan más porque se preguntan más, como el polímata da Vinci (aquel que aprende muchas cosas, condición renacentista inherente a los abarcantes saberes de entonces), un homo universalis versado en todos los ámbitos del conocimiento”.
Las dos cosas protectoras
“Quienes antes de cambiar el mundo optan por cambiar su manera de pensar en el mundo. Eso es lo que enseña el budismo: que somos lo que pensamos, que el mundo que percibimos surge con nuestros pensamientos y que con ellos construimos lo que llamamos realidad”.
Aviso de incendio
“Benjamin lanzó sobre la época su legendario aviso de incendio: ‘es preciso cortar la mecha encendida antes de que la chispa llegue a la dinamita’. Pareciera que esa explosión ya ha sucedido, a pesar de que sigamos aferrados al delirio de celebrar ávidamente lo que nos destruye, engañados por su sentimentalismo y su enajenante materialidad”.
El exilio interior de Satie
“Acaso lector de Montaigne, Satie siguió los métodos del ensayista en su torre. Como los animales, borró su rastro fuera de su guarida (“Escóndete, o no te enterarás de nada”, advierte un consejo sibilino). Dejó de importarle lo que el mundo hablara de él para atender cómo hablar consigo mismo. Se retiró a su interior pero antes se preparó para recibirse a sí mismo, pues no puede conseguirlo quien no sabe gobernarse. Ya había fallado en compañía, así que ahora no quería hacerlo en soledad”.
Elogio de la reticencia
“Dijo que el camino que lleva a la Verdad no es la suma de lo que se sabe, sino algo que ‘ama esconderse’, que siendo ‘secreto’ por naturaleza no puede alcanzarse con el pensamiento lógico. Acaso sólo puede entreverse mediante la intuición”.
