“El libro lo abrí la mañana de un domingo y pensé que llegaría hasta donde tuviera que llegar ese día. Sin darme cuenta las horas se me fueron acumulando y me encontré sin la menor intención de abandonar la lectura”.
“El libro lo abrí la mañana de un domingo y pensé que llegaría hasta donde tuviera que llegar ese día. Sin darme cuenta las horas se me fueron acumulando y me encontré sin la menor intención de abandonar la lectura”.