“Hoy, opinar es peligroso. Lo saben en nuestro país los cientos de periodistas asesinados durante los últimos años. Pero se está volviendo peligroso opinar desde el aula, desde un medio de comunicación impreso o electrónico, desde las redes sociales. ¿Debemos autocensurarnos y callar ante la violencia, la ignorancia y el fanatismo?
