“Todo parece indicar que a Sartre le pesaba ‘el bien ajeno’ de Flaubert. La conclusión es más simple de lo que parece. Sartre escribió 688 páginas para decirnos que Flaubert es un tonto. Creo que el tonto es él”.
La correspondencia de Flaubert (1862-1868)
“He sido remero en el Nilo, conductor en Roma en los tiempos de las guerras púnicas, retórico griego en Suburre, donde me devoraban las chinches. Morí, en la cruzada, por haber comido demasiadas uvas en la playa de Siria. Fui pirata y monje, saltimbanqui y cochero. Quizá emperador de Oriente, también”. Gustave Flaubert.
