“Por igual, observa Elémire Zolla, el santo y el animal no comentan, no juzgan. Negaciones que afirman, afirmaciones que niegan. Un sí que nos pierde, un no que nos encuentra”.
“Por igual, observa Elémire Zolla, el santo y el animal no comentan, no juzgan. Negaciones que afirman, afirmaciones que niegan. Un sí que nos pierde, un no que nos encuentra”.