“El arte genuino deslumbra y ciega, con-mueve y perturba, hace ver la verdad. En cambio el arte de efectos sólo complace y tranquiliza, reitera las certidumbres banales y los lugares comunes, oculta la verdad”.
“El arte genuino deslumbra y ciega, con-mueve y perturba, hace ver la verdad. En cambio el arte de efectos sólo complace y tranquiliza, reitera las certidumbres banales y los lugares comunes, oculta la verdad”.