Primera persona

“Yo digo agua y los demás escuchan hielo. Yo digo hielo y nadie me hace caso. Yo creo que mi sexo es un cordón de plata que se enreda en las trampas del deseo. Yo sé que muy temprano empecé a preguntar el nombre de las cosas y que entonces mi madre dejó de llevarme con ella los luminosos sábados al mercado”.

Sobre el placer perverso de la anfitrionía

En un mundo que pone la corrección política como valor supremo, olvidando que el arte siempre ha sido transgresor y que busca, como afirma Paul Klee, “hacer visible”, debemos leer a estos autores desde el pensamiento y desde la escritura. Un mexicano, un francés, un japonés, aparentemente alejados y sin embargo tan cercano.

Un sitio web WordPress.com.

Subir ↑