“Para culminar este año de ese conjunto de magnos proyectos, la VII Bienal “Shinzaburo Takeda” fue recibida por la UAM Xochimilco en las tres salas de su Galería Sur: “Leopoldo Méndez”, “Ivonne Domenge” y “Gilberto Aceves Navarro”.
El ministro contra el misterio
“Acaso en un recodo de ese incómodo territorio póstumo, Carlos el aspirante a santo atormente al Carlos blasfemo con prédicas sobre el matrimonio; pero es más probable que Carlos el novelista atormente al Carlos rezandero con lecturas de sus (no muy logradas) novelas postrimeras. Acaso en las conversaciones de ambos medie otro Carlos, el satírico Monsiváis, y aun Carlos Montemayor, hombre que fue docto en lenguas, en literatura, en bel canto y en guerrillas. A tales peripecias póstumas no accede el humano entendimiento”.
Un mural universitario
“La obra mural de Takeda y sus discípulos es crucial en estos momentos de disolución cultural. El pequeño formato es la esperanza de sobrevivencia de una sociedad que se extermina a sí misma, pero la monumentalidad de ciertas obras de arte es un recuerdo esencial de que los cuerpos, en su finitud, con también contenedores del espíritu que no se destruye, sino se transforma y pervive”.
Sus Señorías II: el poder perjudicial
“La historia del juez Francisco que relata Israel Castellanos es antigua pero no deja de repetirse en Oaxaca y otras partes del país. A esto contribuye que al finalizar el sexenio de Ulises Ruiz e peculado se removiera del catálogo de delitos graves y fuera reclasificado como ilícito menor, invitando a los funcionarios públicos a cometer latrocinios con la garantía de que, en caso de ser castigados, la sanción sería mínima”.
Sus Señorías / I
“Viendo las condiciones económicas y laborales en que se desenvuelven los jueces, magistrados y ministros mexicanos, uno se pregunta si no es verdad que vivimos ya en una república soviética restaurada por décadas de gobiernos priistas y panistas. Sólo nos falta sustituir, en la bandera mexicana, el emblema del águila y la serpiente por el del martillo no pocas veces devastador que esgrime el poder judicial”.
No todo lo que brilla es oro
“Las estimaciones de la Comisión, publicadas en 1985, calculan que con el metal radioactivo se produjeron treinta mil bases para mesa y seis mil seiscientas toneladas de varilla. El informe oficial estima que cuatro mil personas fueron expuestas a la radiación. Las varillas se depositaron en tres “cementerios”. La UNAM confirmó que las varillas ahí depositadas permanecen ahí sin medidas de contención adecuadas y con niveles de radiactividad alarmantes”.
Baticuevas y guasones
“En tanto la Franja de Gaza revienta de verdad bajo las bombas y las balas de un estado israelí que declara el genocidio como una manera “justa” de combatir el terrorismo que ha propiciado desde hace más de setenta años con su inhumana opresión al pueblo palestino. En México, los personajes consentidos de la derecha se pasean por su territorio mediático convertidos en vigilantes y villanos de su Ciudad Psicótica”.
Ciego en Gaza
“Mientras nuestros connacionales corran peligro en el país bajo fuego, lo mejor es rogar porque nada peor les suceda. Y demandar el fin de la guerra que se reactiva ahora con retorcida violencia, justo cuando se ha cumplido medio siglo de la polémica guerra del Yom Kippur. Son días apocalípticos, en que hasta las palabras imprudentes pueden resultar letales”.
Oswald en la casa del twist
“Acaso a la CIA no le agradó que en México Lee Harvey Oswald bailara twist. La información se la llevó a la tumba Luis Echeverría Álvarez, nombrado Litempo-2 como agente de la CIA que le pagaba asiduos sobornos, los cuales Guillermo Sheridan ---clasista, pro-derechista y vehemente anti-Garro--- pone en duda en sus artículos de Letras Libres”.
Juárez por Hollywood
“Paul Muni, el gran actor austrohúngaro que protagonizó Cara Cortada de Howard Hawks, recibió el encargo de interpretar a Juárez, pues Dieterle lo había empleado previamente para encarnar a Émile Zola y a Louis Pasteur en muy exitosos filmes biográficos. Pero en vez de interpretar a un hombre, Muni encarnó un personaje estatuario que recuerda al Golem, el monstruo de barro que personificó Paul Waeggener”.
