“Es cierto que por ahora la izquierda morenista tiene una enorme ventaja moral sobre sus opositores, al contar con figuras tan íntegras como Ifigenia Martínez, y al marcar el fin del predominio patriarcal en la presidencia de la república. Sin embargo, esa superioridad provisional debe ser reforzada con una actuación responsable, estricta y urgente”.
De la miserable derecha
“La dipsomanía de la prensa canalla y la miseria de la derecha inane no se curarán. Continuarán tergiversando y mintiendo. Esta gente no cambiará nunca. Su patología es una enfermedad estructural”.
El odio, su vocación
“Las amenazas de los seguidore de Pierce parecen resonar en consignas que difunden en sus redes de odio quienes se sienten humillados por el voto mayoritario a favor de Claudia Sheinbaum. Estos promotores del odio se autodenominan “la resistencia”. Parecieran aludir a la guerrilla francesa que se enfrentó a los nazis, pero sus dichos corresponden más a la fatídica sedición del supremacista Pierce”.
La esquizofrenia debe cesar
“La esquizofrenia que trastorna a la oposición estrepitosamente vencida, le hace creer que está autorizada a objetar la realidad. Esa escisión imaginaria debe cesar. No es sano para la oposición aferrarse a mentiras, como tampoco es sano para la sociedad en su conjunto que uno de sus sectores niegue las evidencias por las cuales la sociedad decidió quién gobernará la nación”.
Por quién votar
“La política es el arte de lo posible. No de lo perfecto sino objetivamente de lo mejor posible. Frente al antidemocrático horror económico y social que representa la derecha, en un momento de descomposición mundial, México sigue contando con la oportunidad de construir un mejor presente y elaborar un futuro común habitable”.
Debatirse en lodo
“El agredido puede optar por la digna reacción que consigna Borges en su Arte de injuriar: A un caballero, en una discusión teológica o literaria, le arrojaron en la cara un vaso de vino. El agredido no se inmutó y dijo al ofensor: Esto, señor, es una digresión, espero su argumento”.
El Estercolero
“El país y su viabilidad están en juego. De ahí la inaplazable necesidad de llamar a las cosas por su nombre y atender la verdad. La necesidad de saber qué y quien no es infierno, hacerlo durar y darle espacio, como sugería Italo Calvino para otros fines que al final son los mismos que se tratan aquí”.
