“La conclusión de Schopenhauer es simple: ‘Se debe envejecer de una forma elegante, lo demás viene dado’. La vejez o un arte de la persona, del ser en el tiempo, del existir en el mundo en tanto voluntad o representación”.
Con él a mi lado
“Terapéuticas así no funcionan de otra manera: el guía deberá viajar antes por el territorio de la transformación. Así entonces el singular filósofo budiatra muestra el camino que él mismo recorrió. Arrieros somos y en Schopenhauer andamos. Cómo no”.
