“Unos cuantos cartonistas y “comediantes” de la derecha aplaudieron a garsiniestro. Tres, tan solo: el amargado Francisco Calderón, el lamentable René Franco y el casi invisible Sergio Iracheta se sumaron a su extraviada defensa. Estos rancios derechistas se niegan a admitir que los violentadores dejen de recibir aplausos pagados por los caducos conservadores”.
