“La invención de los libros ha sido tal vez el mayor triunfo en nuestra tenaz lucha contra la destrucción. A la arcilla, a los juncos, a la piel, a los árboles y a la luz hemos confiado la sabiduría que no estamos dispuestos a perder. Con su ayuda, la humanidad ha vivido una fabulosa aceleración de la historia, el desarrollo y el progreso”.
El incesante Borges
“Pero el poema es inagotable, como usted mismo, Borges, cuyo nombre, a diferencia de aquel del sevillano de la epístola moral, jamás hemos ignorado. Abandonado de mí, acomodado en nada, vuelvo a ser alguien y dejo de ser algo cuando lo frecuento a usted, el sabio que mi necedad nunca ha negado, el mejor artífice y uno su permanente aprendiz”.
Una tumba en cualquier cementerio respetable
“Cuando el jefe criminal se volvió hacia la puerta cargando el botín, el sexagenario financiero oculto en la bóveda disparó sin saber si acertaría. La bala del .38 atravesó la espina de Starr. Los otros salteadores aullaron con pánico e ira. Uno de ellos dirigió su revólver al cajero, pero su cabecilla ordenó desde el suelo ---¡No maten a nadie, sólo salgan de aquí”.
Senegal y Nigeria: a la búsqueda de la identidad
“La lectura de los dos, Mohammed Mbougar Saar y Chimamanda Ngozi Adichie, nos permite alejarnos de las figuras totémicas –el poeta senegalés Leopold Sédar Senghor y el Premio Nobel nigeriano Wole Soyinka—para acercarnos al África de hoy, a través de dos escritores jóvenes y brillantes. Habrá que esperar sus nuevos libros. Empezaron muy bien, los dos”.
Tenía razón Wallace Stevens
“He aquí, a todo color, el rasgo distintivo de la poesía, el no atentar contra la pluralidad de significados. Otro momento afortunado de este tipo es el siguiente: “There are men of a valley/ who are that valley”, cuyo sentido, en manos del traductor, con una sola palabra, se pluraliza: “Y personas de un valle/ que son el valle”.
Bradbury y el zen
“El no pensar, tercera viga maestra de la creatividad, se entiende como la ausencia de artificio: ‘Llegará el día en que los personajes escribirán los cuentos’. Citando a Schiller, Bradbury resume este logro como el retiro estético de ‘los guardianes de las puertas de la inteligencia’, la sabiduría del escritor que conoce y deja actuar a su inconsciente”.
La violencia para “educar”
“La destrucción de libros a que convoca el líder panista no puede más que conducir a la agresión contra personas que defienden la convivencia pacífica. Baste recordar las quemas de libros organizadas por los nazis, que preludiaron la incineración de seres humanos en campos de exterminio, o la Revolución Cultural china que condujo a la represión contra profesores y autores”.
La alquitara pensativa
“A la manera de Carvaggio, Cervantes, Góngora y Quevedo definen sus propias personas con un buen humor sabio. El primero de ellos, el italiano, se captó en su juventud, cuando la pobreza había estado a punto de frustrar su prodigiosa carrera; los demás, cuando venían de conocer el azar y la fortuna, la pasión y el desafecto”.
Mito y desencanto en Cuba
“Habrá personajes –dentro y fuera de Cuba—que quieran ver El mito y el desencanto, de Andrés Ordoñez como un ejercicio de retórica contrarrevolucionaria. No es ni lo pretende serlo. Su libro simplemente describe de manera impecable cómo se construyó una identidad nacional entrelazada con un mito revolucionario”.
Cacto lector
“Lo que importa es abrir en nuestro interior el lugar de la presencia, un espacio donde algo pueda acontecer y tal espacio no puede liberarse de otro modo que desbrozando. La actividad artística es una vía para el conocimiento de uno mismo. El olvido de sí es la condición del viaje”.
