No todo lo que brilla es oro

“Las estimaciones de la Comisión, publicadas en 1985, calculan que con el metal radioactivo se produjeron treinta mil bases para mesa y seis mil seiscientas toneladas de varilla. El informe oficial estima que cuatro mil personas fueron expuestas a la radiación. Las varillas se depositaron en tres “cementerios”. La UNAM confirmó que las varillas ahí depositadas permanecen ahí sin medidas de contención adecuadas y con niveles de radiactividad alarmantes”.

Donde queda Armagedón

“Habrá consecuencias inevitables a causa de la aniquilación sionista de Gaza y su indimensionada cantidad de sufrimiento y dolor. Armagedón, el lugar de la batalla final profetizada en el Apocalipsis bíblico, queda a solo ochenta kilómetros de Jerusalén”.

Una ciudad que no termina: Buenos Aires

“Si el azar y el destino lo quieren, volveré a ese país y a esa ciudad que es un país, a seguir descifrando sus enigmas. Los viajes nunca dejan de ser un tránsito hacia dentro, una exploración de paisajes que nos llevan a lugares insólitos, donde lo real y la fantasía se funden en una mezcla imaginaria pero entrañable. Mi Buenos Aires particular, ahora que estoy lejos, sigue visitándome en sueños”.

Baticuevas y guasones

“En tanto la Franja de Gaza revienta de verdad bajo las bombas y las balas de un estado israelí que declara el genocidio como una manera “justa” de combatir el terrorismo que ha propiciado desde hace más de setenta años con su inhumana opresión al pueblo palestino. En México, los personajes consentidos de la derecha se pasean por su territorio mediático convertidos en vigilantes y villanos de su Ciudad Psicótica”.

Carta sin sellos

“En el infierno de lo igual, como caracteriza a la época, Byung-Chual Han observa que Eros y depresión (‘una enfermedad narcisista’) son opuestos entre sí. El Eros, el amor, arranca al sujeto de sí mismo y lo conduce fuera, hacia el otro, el otro otro, el otro atópico. En cambio, la depresión hace que se ahogue en sí mismo”.

Borges y Rulfo: Un encuentro de brevedades

“Borges: Le voy a confiar un secreto. Mi abuelo, el general, decía que no se llamaba Borges, que su nombre verdadero era otro, secreto. Sospecho que se llamaba Pedro Páramo. Yo entonces soy una reedición de lo que usted escribió sobre los de Comala. Rulfo: Así ya me puedo morir en serio”.

Ciego en Gaza

“Mientras nuestros connacionales corran peligro en el país bajo fuego, lo mejor es rogar porque nada peor les suceda. Y demandar el fin de la guerra que se reactiva ahora con retorcida violencia, justo cuando se ha cumplido medio siglo de la polémica guerra del Yom Kippur. Son días apocalípticos, en que hasta las palabras imprudentes pueden resultar letales”.

Ante el final otro comienzo

“Se requeriría de una palabra mucho más fuerte que disfuncional para describir una sociedad donde unos cuantos comen en la mesa mientras que el resto lame lo que cae al suelo: psicótica, sería mucho más acertada”.

Elías Canetti. Sus hermanos, sus amores y algo más

“Termino así el análisis del estupendo libro Veza y Elías Canetti, Cartas a Georg: amor, literatura y exilio en tiempos oscuros (1933-1948), publicado por Galaxia Gutenberg en 2021 sobre la edición alemana, libro que arroja nueva luz y mucha información sobre uno de los grandes escritores del siglo XX: el portentoso Elías Canetti”.

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