Gustave Flaubert y Louise Colet

“Al besarme toda entera, tus ojos me fascinan con sus destellos. Dos lenguas en la misma boca, fundidas en un mismo beso. Unidos nuestros cuerpos sacuden el lecho con sus fogosos escarceos. Yo me abandono, feliz y orgullosa. Y mi carne brinca bajo tu carne”. Louise Colet a Flaubert.

El celador de sí mismo

“Richard Haynes murió en 2017. Se distinguió tanto como abogado defensor que el cantante de rock Tom Rusell le dedicó la canción ‘Caballo de carreras Haynes’. De José Díaz de León se ignora su historial posterior a Watergate. Ogarrio Daguerre murió en 1983. Fue abogado laboral. Nadie le hizo canción alguna”.

Vivencia, experiencia, narratividad

“Hoy la vigilancia no es un ataque externo a la libertad pues cada uno se entrega voluntariamente a la mirada panóptica del control. El control está adentro de las personas, no afuera, y aún creen vivir en libertad. Pero la existencia requiere la negatividad, lo oscuro, el contraste, lo otro. La distancia ante una falsa y superficial positividad”.

El renuente mártir Carrillo Puerto

“Al huir los rebeldes, asumió la gubernatura José María Iturralde, quien ordenó esculpir un monumento en el que colocó la efigie del fusilado con la leyenda “Al Apóstol y Mártir Felipe Carrillo Puerto”. Iturralde lo hizo levantar en el Paseo de Montejo, la avenida donde se paseaban los hacendados que pagaron por la ejecución del renuente inmolado”.

Una goma para borrar

“Desde el lugar donde moraba, una ciudadela del silencio, esa célula del alma buscada por los místicos medievales, don Juan hizo un mundo literario intemporal con pocas palabras y un par de libros. Así lo permanente se elabora con lo esencial”.

El cocodrilo embalsamado de Flaubert 

“En su correspondencia, Flaubert escribió: “Sólo soy un lagarto de la literatura, acostado todo el día bajo el sol de lo bello”. Y en su bellísimo cuento “Un corazón simple”, Felícitas, una criada, manda disecar a su loro y al final, lo dona al altar cuando ya se acerca su muerte”.

La crítica de los muertos

“Viendo el nivel analítico de quienes hacen del odio y el desprecio ‘argumentos’, no puedo sino añorar la época de Frida Kahlo, cuando la izquierda abundó en mentes y talentos deslumbrantes, mientras que la derecha tuvo pensadores tan inteligentes y acuciosos como el escritor Jorge Cuesta, los eruditos sacerdotes Alfonso y Gabriel Méndez Plancarte, el digno abogado Alberto Vázquez del Mercado y aun el no siempre racional José Vasconcelos”.

Diario de Gaza III

"Los palestinos no son gente. El genocida se apropia de los bienes de sus víctimas. Las atrocidades que los judíos sufrieron a manos de los nazis, ahora las aplican a los palestinos. Su espantosa historia fue una lección demoniaca: hazles a otros más de lo que te hicieron a ti.".

Lo que se lee al final 

“Madame Bovary no fue la única novela de Flaubert, aunque sí la mejor. Su siguiente obra maestra fue La educación sentimental, una historia de amor entre un joven venido de provincia y su amante casada, quien, cuando se despiden porque ella regresará con su marido y él, que ha crecido sentimentalmente ya no la verá más, dice una frase que condensa la melancolía flaubertiana: ‘Hubiera querido hacerle feliz’”.

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