Contrautopía

“Existen dos modos de alcanzar la riqueza: acumular todo lo que se pueda o reducir libre y drásticamente la necesidad. La contrautopía sólo es una constancia: diga Hayek lo que diga, sí hay tal lugar”.

Los 90 años de un pintor

“Su arte es una evocación admirativa de pueblos ancestralmente sometidos a explotación, que a pesar de sus problemas mantienen una dignidad que el pintor resalta en su obra, en la cual campean la sensualidad y el dinamismo de poderosas tradiciones”.

Seis poemas

Colaboraciones Araceli Mancilla Zayas VIERNES La placidez de escuchar al mar entre las hojas vaivén cercano que se ausenta para dar paso a la luz de ella surgen remolinos que entran en la casa sin alboroto atraviesan cristales acariciando el piso música revivida en los ojos destello a la orilla de las sombras entonces el... Leer más →

Influencers desquiciados

Sumario: “Los ‘influencers’ desquiciados son el producto de familias que nunca aplicaron la sabia máxima de enseñar límites a los hijos e hijas desbordados por la sensación de que sus fortunas los hacen superiores”.

Del silencio interior

“La burbujeante energía histérica del ego se ha dispersado y todavía no actúa una fuerza proveniente del yo que alivie esa noche oscura del alma. El veneno se cura con el veneno: meditando”.

En el fragor del silencio II

“Janet Riesenfeld se convirtió en colaboradora de Luis Buñuel. Junto con su marido Luis Alcoriza escribieron para Buñuel El gran calavera, La hija del engaño, Él, La ilusión viaja en tranvía. Además, apareció como como actriz en El ángel exterminador”.

Las reglas de la ilusión

“La luna, pálida puerta de la felicidad, escudriñó más tarde los corredores vacíos de la casa. Vistió de discretos brillos el cuerpo yacente del poeta e iluminó un papel junto a su mano que tenía escrita una palabra”.

Tres Genghis

“No lo destruye quemándolo, como Mizoguchi. Le sucede algo peor. El monasterio desaparece y al final, como Chuang-Tzu, no sabrá si el pabellón de oro y lo que en él vivió fue sólo un sueño”.

En el fragor del silencio I

“Acaso esa noche el pianista intuyó que su destino sería, no la música de la cual se alimentaba, sino la literatura que pocos leían y aun menos escuchaban, salvo por unos contados extranjeros, entre ellos dos argentinos de apellidos Borges y Cortázar”.

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