El hombre que escucha

Los comienzos no fueron simples. Oía y no cesaba de opinar sobre ello en mi interior. El silencio estaba afuera y no adentro de mí. Al tercer día comprendí que no escuchaba porque me escuchaba a mí mismo al escuchar.

ADITI, MUJER DE LOT

A pesar de haber sido advertida para no hacerlo, la mujer de Lot voltea hacia lo que deja ---añoranza, nostalgia, sensorialidad--- y es convertida en estatua de sal. Transgrede la idea de no volver atrás.

Un sitio web WordPress.com.

Subir ↑