“Una novela que no es una novela que sí es una y varias novelas; un juego de niños, una invención verbal, una historia de amor, una historia de desamor, una deconstrucción feliz. Eso es Rayuela, la gran novela de Julio Cortázar. ¡A leerla o releerla!”
Grandes artistas, ¿malas personas?
“Como en el caso de Villon, Caravaggio, Céline, Genet y Hamsun, el arte va por un lado y la vida por el otro. No siempre la vida y lo realizado tienen la misma luz. Disfrutemos sus creaciones (como la de Garro).
Relación hermenéutica entre Xul Solar y Jorge Luis Borges
“Decía Baudelaire: ‘El hombre pasa, atravesando bosques de símbolos’. Cul Solar y Jorge Luis Borges: dos amigos, dos genios, dos hermeneutas que lograron no perderse en ese bosque sino iluminarlo”.
Dos exposiciones: Miguel Covarrubias y Saturno
“Covarrubias y Saturno. Dos manjares. Conocimiento, belleza estética y portales a otras percepciones”.
Ascenso postmortem de Alfred Dreyfus
“Ante el anuncio de la reivindicación de Dreyfus, en París tres sinagogas y un restaurante judío fueron vandalizados con pintura verde –en referencia a Palestina—. Luces y sombras en un mundo convulso, donde coexisten la nobleza y el horror”.
Ngügï Wa Thion’go
“El diablo en la cruz es una novela escrita hace casi cincuenta años. Ha envejecido, y sin embargo, sigue viva al mostrar la injusticia y las luchas de poder, no sólo entre colonizadores y kenianos, sino también la injusticia y las luchas de poder entre las mujeres y los hombes”.
Los personajes de Fernando Solana Olivares
“Creo que a Fernando Solana sus personajes ya no le caben en el tablero de ajedrez. Necesita una cartografía mayor, un tablero de Go, para que tenga espacio para más y más personajes, para más y más novelas inteligentes, profundas y espirituales”.
Dos abates: Prevost y Prévost
“Abate es la palabra que designa a un eclesiástico venido de otras latitudes. Un abate, Prévost, escribió una novela libertina y a la vez moralizante; otro abate, Prevost, conducirá los destinos de más de mil 400 millones de católicos”.
Tres mujeres víctimas de abuso
“No sé si como civilización podremos evitar estos abusos. Pero es una obligación moral denunciarlos, contarlos, porque como dice Gisèle Pellicot, la vergüenza no está del lado de las víctimas sino del de los perpetradores”.
Sin fecha de caducidad
“Ese es el fin del arte: hacernos reflexionar y, con suerte, tener una pequeña revelación, un satori, una epifanía. Quizá lleguemos a esa suerte pero todo es más fácil: el más pequeño cambio en la percepción mueve montañas”.
