Tres copistas

“Milán Kundera cita a Flaubert en su discurso al recibir el Premio Jerusalén, señalando que para el escritor francés … ‘la estupidez es la falta de reflexión sobre los lugares comunes’”.

Últimas cartas de Flaubert

“Al cortejo fúnebre asistieron 300 personas. Cuando bajaron el ataúd a la fosa, el féretro del gigante –por la gran estatura de Flaubert--- no cabía. Tuvieron que esforzarse los sepultureros, nos dice Lottman, el biógrafo. Yo creo que le hubiera encantado ese detalle a Flaubert, que pensaba que todos eran unos idiotas”.

La correspondencia de Flaubert (1877-1880)

“Leí la correspondencia de Balzac y me ha entusiasmado poco. Se ocupa demasiado de sus asuntos. Jamás vemos en ella una idea general, una preocupación que vaya más allá de sus intereses. Balzac no se preocupa ni del arte, ni de la religión, ni de la humanidad, ni de la sociedad”.

La correspondencia de Flaubert (1873-1876) 

“A Guy de Maupassant, 25 de octubre de 1876: ‘En tu artículo, querido amigo, me has tratado con una ternura filial’. Guy había escrito: Flaubert maneja el Talmud como un rabino, los Evangelios como un sacerdote, la Biblia como un protestante, el Corán como un derviche”.

La correspondencia de Flaubert (1862-1868)

“He sido remero en el Nilo, conductor en Roma en los tiempos de las guerras púnicas, retórico griego en Suburre, donde me devoraban las chinches. Morí, en la cruzada, por haber comido demasiadas uvas en la playa de Siria. Fui pirata y monje, saltimbanqui y cochero. Quizá emperador de Oriente, también”. Gustave Flaubert.

Gustave Flaubert y Louise Colet

“Al besarme toda entera, tus ojos me fascinan con sus destellos. Dos lenguas en la misma boca, fundidas en un mismo beso. Unidos nuestros cuerpos sacuden el lecho con sus fogosos escarceos. Yo me abandono, feliz y orgullosa. Y mi carne brinca bajo tu carne”. Louise Colet a Flaubert.

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