La autora de La edad terrible estudió la licenciatura en Humanidades en la UDLA de Puebla. Fue ganadora en el XXXIV Concurso Voces Nuevas 2021, con la editorial española Torremozas. Ha sido beneficiaria del FONCA, Jóvenes Creadores 2011-2012; de CurArte es Guelaguetza, bajo el Programa de Apoyo a las Instituciones Estatales de Cultura 2020; y del PECDA Oaxaca 2024, Creadores con Trayectoria.
La miseria del intelectual y el declinar de las humanidades
“Hoy las humanidades sucumben a las epistemologías de los microanálisis, que les ha usurpado su capacidad lingüística de articularse con el mundo natural e histórico en tiempos precisamente de colapso y desintegración generalizada de las palabras y las cosas”.
Julio César Mondragón en Los Pinos
“En 2015 pinté un gran cráneo en tonos rojizos por cuyas cavidades emergen grandes cactus que a su vez tienen pequeños brotes de flores. Tragedia y esperanza, luto y flor. Es el cráneo del joven estudiante normalista Julio César Mondragón, estudiante de la Normal Isidro Burgos de Iguala. Guerrero”.
La mesura del alacrán
“Presenciar la llegada de un libro de poesía a este discurrir de días aciagos es una locura. Imaginar que aquí afuera existen seres para los que se escribe, lo es aún más. Hoy agradecemos a Almácigo Editores la insistencia, la rebeldía y la locura de estos bellos objetos, anuncio de cigarra, un canto que trae la lluvia”.
Vista al patio (final)
“Con los temas y personajes que recrea, ‘Afuera está el abismo’, se convierte en un libro de inusual apertura a un mundo que suele ser invisibilizado. Aunque se adentra en ambientes sórdidos o desoladores, la comprensión hacia los personajes evita que el volumen se enfrasque en los clichés, las visiones unívocas y el regodeo en aspectos de un sector social cuya representación suele ser un estereotipo”.
La lección multiabarcante del placer literario
“Reyes era un decidido amante de su patria, que no por serlo perdía objetividad: reconocía la verdad costara lo que costara. Siempre dueño de la musicalidad total de su lengua al lado de un rigor intelectual ecuánime, equilibrado y conciso, nos pone delante cuestiones dolorosas: las heridas abiertas de todo un pueblo al lado de su musicalidad”.
Saharasia (dos poemas)
En cuanto a Saharasia como obra poética, hay que insistir en la singularidad de la expresión de Nallely Tello Méndez, pues a cuatro años de su primer libro de poesía, La tierra que nos separa, su nuevo título nos entrega una expresión contundente a la vez que tersa, sobre situaciones y circunstancias fragosas, convirtiéndolas en lección para remontar calamidades dentro de un orden secreto que afirma la vida más allá de los quebrantos.
Inubicables: siete poetas
Hace varias décadas, uno de los más importantes teóricos de la literatura, Mijail Bajtin, nos hizo notar que la actividad de escribir no es producto solamente del “interior” de un autor, pues todo texto se relaciona y convoca al diálogo con otros textos que le han precedido. De esa manera entendemos que, independientemente de su género, participan en él voces, perspectivas literarias y culturales diferentes. Por otro lado, es necesario reconocer la participación de los lectores en el acto creativo: un lector se convierte en co-creador cuando interpreta un texto a partir del contexto en el que se encuentra inmerso, de sus experiencias, conocimientos y perspectivas.
La poesía, ante el horror
“La mirada caleidoscópica (préstamo de Ernst Jünger) de Jorge Pech Casanova es típica del poeta que desde distintas disciplinas ha disfrutado la necesidad de conocer y decir desde los reflejos y desde la mirada concreta de los mitos, de la metáfora, de los símbolos, de lo humano, de lo que trasciende la historia”.
Hermoso Mundo de Pecado
“Quisiera cerrar este discurso con la veta más personal de Pech que se filtra en el poemario. “He amado”, nos dice en ‘Progenie de inquietud’, ‘los nombres del amor omito. Porque son innúmeros y el silencio sólo sabe pronunciarlos’; ‘he amado el ciclón que reitera mi desarraigo con la canción del desastre’”.
