El laberinto del mundo
José Antonio Lugo
A Andrés Albo Márquez
- Dos libros de Juan García Ponce
A finales de la década de los años sesenta, el novelista, crítico literario y crítico de arte publicó La aparición de lo invisible -titulo de la exposición que se encuentra en el Museo de Arte Moderno- y Nueve pintores mexicanos (Fernando García Ponce, Lilia Carrillo, Alberto Gironella, Gabriel Ramírez, Vicente Rojo, Manuel Felguérez, Francisco Corzas, Arnaldo Coen y Roger Von Gunten). Con estos libros Juan García Ponce se convirtió en el crítico de la generación de la Ruptura. De esos nueve, sobreviven los maestros Arnaldo Coen y Roger von Gunten; hace muy poco falleció el maestro Gabriel Ramírez.
Hoy, a inicios de 2026, en el Palacio de Bellas Artes, podemos disfrutar una estupenda exposición de Lilia Carrillo.
- Lilia Carrillo
Sobre ella, García Ponce escribió: “Su obra no es el resultado de la inspiración: es la inspiración misma. Pero por eso es suya y no es de nadie, no le pertenece más que a la pintura. Su milagro es el abrumador prodigio del puro aparecer (…). Yo no puedo ver sus cuadros. Me ciegan. y me humillan; pero como me humillan, desde la extrema humildad, borrándose uno también, poco a poco, se hace la luz. Nos encontramos en el perdido campo de lo inmediato. Los cuadros de Lilia Carrillo, entonces, están y no están, nunca estuvieron y estarán siempre. Son el resultado de una visión interior que se ha hecho definitiva, abrumadora, enceguecedoramnte exterior”.
En la entrevista que Héctor Ramírez le hizo para su programa de radio de la UAM a Daniel Garza Usabiaga, director del Museo del Palacio de Bellas Artes y curador de la exposición de Lilia Carrillo “Todo es sugerente”, Daniel comentó, en primer termino, la dificultad de englobar en la etiqueta “Ruptura” a artistas tan distintos como Kazuya Sakai, Ángela Gurría y Manuel Felguérez, hasta llegar a la gestualidad informalista de Lilia, que se ocupó también del teatro y de la escenografía.
La exposición recorre sus inicios figurativos, en los que, afirma Garza, se encuentran ya los “fondos atmosféricos” que darían paso con el tiempo a los colleges y a ciertas influencias del surrealismo. Ella exponía en la galería Antonio Souza, donde confluyeron Gerszo, Paalen, Rahon, Bona y Pedro Coronel, entre otros, los artistas de vanguardia del momento.
El recorrido narrativo de la exposición avanza hasta llegar al Mural que se expuso en Osaka y que se encuentra resguardado por el Museo Felguérez de Zacatecas, pieza en la que confluyen objetos, pintura, dibujo, collage y costuras.
“Todo es sugerente”, de Lilia Carrillo, es una exposición imperdible que podemos disfrutar en el Museo del Palacio de Bellas Artes.
- Juan García Ponce y una nueva generación de pintores.
Después de haberse erigido como uno de los críticos más sólidos de la generación de la Ruptura -habría por cierto, que revalorar también la obra de Fernando García Ponce-, el crítico fijó su atención en una nueva generación de pintores, entre los que destacan los hermanos Castro Leñero, Gabriel Macotela, Miguel Ángel Alamilla e Irma Palacios, quien en los últimos días de 2025 recibió el Premio Nacional de Ciencias y Artes, la máxima distinción que otorga el Estado mexicano.
En el libro Imágenes y visiones, cuyos ensayos me dictó el maestro García Ponce (Ed. Vuelta, 1988), podemos ver textos sobre Irma Palacios, Gabriel Macotela, José, Alberto, Miguel y Francisco Castro Leñero. Sobre Irma Palacios, señala: “La expresividad, la fuerza directa e inmediata de las obras de Irma Palacios capturan al espectador apenas se encuentra frente a ellas, tanto en el caso de las telas como en los dibujos. Entrar a su exposición es hallarse inevitablemente envuelto en el ámbito de la pintura. No se trata de un conocimiento sino de un reconocimiento. Irma Palacios no se ocupa de ofrecernos nada nuevo, en el sentido de que sus obras sean sorpresivas o diferentes; al contrario, nos coloca frente al puro y antiguo goce de la materialidad de la pintura”.
Por su parte, el crítico Luis Ignacio Sáinz señala: “El quehacer pictórico de Irma Palacios, en una época tan cercano al informalismo español y al discurso de algunos miembros del grupo ‘El paso’ (Manuel Millares, Antoni Tapies, Josep Guinovart) manifiesta su debilidad por lo minerales; recuérdese sus exposiciones ‘Espejismo mineral’ (Museo de Arte Moderno, 1993) y ‘Tierra abierta’ (Aguascalientes, Guadalajara, Zacatecas y Mérida, 2000)”.
¡Felicidades a Irma Palacios!
Un último apunte: en 1982, con motivo de los 60 años de Juan García Ponce, se celebró una mesa redonda en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM que fue toda una celebración. Estuvimos en la mesa Alberto Castro Leñero, Joaquín Armando Chacón, Manuel Felguérez, Juan José Gurrola, Hernán Lara Zavala, Juan Vicente Melo, Guillermo Samperio, Esther Seligson, Roberto Vallarino y el autor de estas líneas. Sólo quedamos Alberto Castro Leñero -de quien vimos hace unos meses unos murales en el Colegio de San Ildefonso- y yo. El tiempo pasa, inexorable. Pero como diría García Ponce, las obras, literarias o pictóricas, permanecen y viven otra vida, diferente a la de sus creadores.

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